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Remarks by Colombia's Vice President Francisco Santos at AS/COA's 2008 Latin American Cities Conference in Bogota

June 20, 2008

Remarks by Colombia's Vice President Francisco Santos
at AS/COA's 2008 Latin American Cities Conference in Bogota,
on June 20, 2008.

***As Prepared for Delivery***

 

Le comentaba a Susan, que ya era hora de que se aprendiera el himno nacional. Después de tantas cosas que hemos hecho juntos, el cariño que ella expresa hacia Colombia y su capacidad de influir en sectores importantes de los Estados Unidos a través de su gran conocimiento de la región. Esa labor que ella ha hecho ha sido importantísima para que el debate sobre el TLC aún se mantenga a pesar de las elecciones y que su aprobación aún tenga algunas posibilidades.

Yo entiendo que el debate de fondo sobre la revaluación y cómo esto está amarrado a la desaceleración mundial y a los precios del petróleo, es el foco principal de esta conferencia; sin embargo van a escuchar a técnicos con gran conocimiento del tema. El tema colombiano está mucho más amarrado al entorno internacional y jugar ahora con distintos mecanismos puede ser peor, se pueden enviar señales equivocadas y este va a ser un fenómeno que va a tener reversa después de las elecciones de Estados Unidos. Toca, en este momento, continuar en el sendero en que se ha actuado.

Pero prefiero hablar aquí de otros temas, de los temas que nos reunen, ir un poco más allá de los resaltados que ustedes conocen sobre la política de seguridad democrática. Quiero hablar e ir más allá sobre la información de los resultados de la confianza inversionista. Esa inversión es la que en los próximos 15 años le va a dar empleo a nuestros hijos y a nuestros nietos.

Hoy veíamos en el periódico el tema de la desaceleración en la reducción del homicidio, sin duda es un tema preocupante pues la inversión está amarrada a la seguridad. Afortunadamente este primer semestre ha sido bueno, 800 homicidios menos que el año pasado. Pero la curva se va aplanando y esto va a requerir de ajustes institucionales importantes y no duden que vamos a llegara a ser un país con una tasa de homicidios de 10 por cien mil habitantes. Pero para todo esto, se requiere de ajustes importantes y de mayor capacidad de investigación.

Chile tiene 14.000 investigadores judiciales, y este es un país con los mismos índices de violencia que Colombia.  Nosotros tenemos 13.000 invesigadores sumando agentes del Das, Policía y CTI. Hay que hacer una gran inversión en el futuro en ese tipo de investigación para lograr que el homicidio más complejo se logre reducir. Es importante que tengamos ley de desarme y una política de cultura en esta materia  a nivel nacional, como la que ha hecho el Padre Alirio aquí en Bogotá.

La consolidación de la seguridad democrática que tiene que verse reflejada en la reducción de homicidios, requiere de ese tipo de ajustes institucionales como van a requerir en el futuro muchos temas para que seamos exitosos. Debemos realizar una mirada más con el enfoque regional e institucional y esos son los ajustes que vamos atener que hacer en los próximos años para lograr una Colombia más tranquila y en paz.

Yo voy por Latinoamérica, Europa y Estados Unidos echando un cuento que creo en el alma, porque lo conozco, lo he vivido y la verdad me ha sorprendido. Si alguien me hubiera dicho el 7 de agosto del 2002 que yo estaría diciendo esto, yo no me lo creería. El cambio de Colombia ha sido radical en estos seis años, es tan dramático que pasamos de ser un estado fallido a que en el año 2007 la revista Business Week nos mostrara como la economía emergente más dinámica del mundo, por encima de Egipto, Rumania y Vietnam. Cuando uno se pregunta esto cómo se logró, uno tiene que mirar el escenario institucional.

En nuestro propio país, en América Latina y en Europa mucha gente no conoce la historia de Colombia. Desde 1837, sólo hemos tenidos dos interrupciones electorales, la del General Reyes y la del General Rojas Pinilla. De resto, la fortaleza institucional es la que nos ha permitido resistir los embates de la violencia.. Comparándonos con otros países como Uruguay, Argentina o Chile vemos que allá no resistieron embates y acabaron con la democracia, aquí sí se hemos aguantado. No se nos olvide que la constitución del 91 se hizo en un momento cuando Pablo Escobar estaba arrodillando al país con su narcoterrorismo.

No me cabe duda que la Policía Nacional que tenemos es la mejor policía del continente, con la mejor capacidad de investigación y de inteligencia y eso no se produce de un día a otro. Cuando Pablo Escobar colocaba bombas, nuestra Policía no tenía cómo combatir la delincuencia y la criminalidad, hoy sí. Cuando miramos las Fuerzas Armadas, igual vamos lo mismo, el Plan Colombia hoy ya no es necesario pero ha tenido efectos importantísimos en ese sentido.  La historia institucional de Colombia es  una fortaleza que tenemos que. Aquí las instituciones son las que han producido los resultados en tan pocos años.

Sin duda estamos en una coyuntura crucial, una coyuntura donde las decisiones que tomemos como país tienen que tener en la mira, no las siguientes elecciones, sino las siguientes generaciones, es hacia ellas a donde debemos apuntar todas las decisiones económicas que tomemos. Hay que empezar, desde ya, a pensar a largo plazo.

Estuve en Rusia, un país que exporta 3 mil millones de barriles de petróleo al año y produce el 30 por ciento del gas que se consume en Europa. Ecuador exporta 800 millones de dólares a Rusia, Paraguay exporta 300 millones de dólares en carne, Brasil exporta 6 mil millones de dólares en carne, y es más, acaba de montar con Rusia una empresa procesadora de pollos para venderles productos procesados. Colombia exporta sólo 140 millones en flores y en banano.

El mercado ruso de café se ha triplicado. Son 3 millones de sacos hoy en día lo que consumen. Lo que le vendemos a Rusia es igual a lo que le vendíamos cuando eran apenas un millón de sacos. Nuestra cuota de exportación sigue siendo la misma. Uno se pregunta ¿qué pasa? Sin duda hay complacencia. Hace poco hablaba con un importador de carne que me decía que los exportadores colombianos les cambian las reglas cada vez que les baja el dólar.

Rusia sin duda tiene que ser socio estratégico comercial para Colombia. Mientras nos llegan miles de millones de importaciones de China y de la India, nosotros tenemos que encontrar otros mercados de exportación que se están abriendo y Rusia, sin duda, es el principal de todos ellos. Hablaba con presidente de JP Morgan y me dijo que llegamos tarde. El que no se monte en el tren de Rusia ya, va a perder las más grandes oportunidades de negocios en los próximos 15 años que tiene el mundo. Es importantísimo que nosotros empecemos a mirar ese mercado de tal dimensión.

Los 8 años de Putin han generado ya una certeza económica, la seriedad institucional es muy distinta hoy a la que tenía Rusia hace 10 años. Hay que mirar de manera distinta la Rusia de hoy.

El World Economic Forum hoy considera a Colombia uno de los países con potencial para ser parte de los plus de Brasil, Rusia, China e India. Nos tienen como uno de los países con mayor proyección emergente frente a otros en Latinoamérica.

Los invito a todos a mirar ese mercado. En Rusia, hablando con empresarios de industria más decisiva, me decían que querían venir a Colombia. Los empresarios del Lukoil me comentaron que el país con la mejor calidad de inversión en todo sentido es ahora Colombia, y eso uno lo ve en casi de todos los países de Europa.

Pero viene uno aquí y ve un combate feroz, una antropofagia institucional preocupante, hay leonera, y entonces uno se pregunta ¿qué es lo que está pasando?. Por fuera nos ven como algo muy bueno y aquí adentro, entre nosotros mismos. no nos entendemos ¿Porqué tanta diferencia entre visión hacia Colombia y visión que tenemos los mismos colombianos entre nosotros mismos? Nosotros podemos y tenemos que llegar a ser una potencia hemisférica. Pero nos falta visión a largo plazo. El Presidente Uribe y este Gobierno entregó una Colombia segura. Antes, el corto plazo estaba justificado porque teníamos que ver cómo salvarnos de la crisis, pero ahora que tenemos un país seguro, tenemos que construir una visión de país, mirar más lejos.

Ahora que tenemos un país seguro, es responsabilidad de todos los que estamos acá sentados construir una visión de país distinta y que tenga como punto intermedio el documento de Colombia Segundo Centenario con miras hacia el 2019. Tenemos que pensar en esa Colombia, la del 2030 y del 2050 que queremos.

Por qué Irlanda, siendo un país tan pobre, se transformó en potencia tecnológica en menos de una generación. Claro, tenía su entrada en la Unión Europea, pero tomaron decisiones fundamentales. El Proexport de Irlanda tenía un presupuesto de 1.000 millones de dólares. ¿Qué es lo que tenemos que hacer? ¿Somos acaso tan distintos? No lo creo. Los Emiratos Árabes en 25 años pasó de ser un desierto a un potencial económico en donde hoy, el  petróleo, es el 30 por ciento de su PIB. Y así como estos países, entre ellos Corea del Sur, Singapur, Malasia, muchos otros han tomado decisiones estratégicas en momentos claves para ser las potencias emergentes que son hoy en día. En ese momento está Colombia y nosotros debemos mirar a largo plazo, no sólo pensar en cuánto voy a ganar el año entrante sino ir más allá, mirar la coyuntura. Nos podemos inspirar en otros modelos pero tenemos que desarrollar nuestro propio modelo, coherente con nuestras fortalezas y con el talento de nuestra gente.

Estamos en el sitio estratégico, somos la entrada a Suramérica, somos la puerta giratoria a Centroamérica, tenemos un país grande en población: 44 millones de personas y un mercado interesante. Somos un millón 100 mil kilómetros cuadrados con gran potencial, con costa pacífica y costa caribe. Y nunca hemos aprovechado esa ventaja estratégica. Colombia tiene que ser potencia energética y bioenergética. ¿Cuánto le ha costado a Centroamérica la crisis del petróleo? Si nosotros hubiéramos tenido la línea de interconexión, que llevamos cinco años tratando de concretarla, con Panamá podríamos vender energía hasta México. Colombia tiene 92 mil megas de energía hidráulica, la más barata y sostenible del mundo, y hemos desarrollado apenas el 10 por ciento de esta energía.

En hora buena viene la subasta que produjo los buenos resultados con las seis hidroeléctricas, aunque deberíamos pensar en desarrollar 10 ó 12 hidroeléctricas. Colombia tiene una de las energías más baratas del continente y eso los mejores negocios en este sector. Una industria de aluminio muy grande está muy interesada en abrir operaciones acá.

Si tomamos las decisiones correctas en este momento, la base industrial de Colombia va a ser totalmente distinta  y podemos desarrollar todo nuestro potencial energético. Tenemos 3 mil millones de toneladas de carbón en reserva ¿Qué vamos a hacer con ellas, qué es lo que tenemos que hacer, cómo vamos a exportarlas?

Tenemos 10 millones de hectáreas en la alta Orinoquía, bastante improductivas por cierto,  para biocombustibles y para caucho. ¿Acaso esa área no puede tener, como tuvo Brasil esa visión hace 50 años de desarrollar Brasilia? ¿Podríamos pensar que el 20 por ciento  de nuestra población esté viviendo en la Alta Orinoquía en ciudades sostenibles en el 2050, desalojando nuestros cordones de miseria? ¿Pensando en un desarrollo poblacional para esa región? Colombia tiene que ser una potencia logística para aprovechar su posición geográfica.

El Presidente del Senado canadiense me decía que tenemos una ubicación privilegiada, estamos en la mitad entre Europa y Asia, entre Sur y Norteamérica, y la industria de barcos y cabotaje va a ser la industria más grande en los próximos 50 años. Colombia tiene que pensar un gran puerto en Urabá, tiene que hacer un tren que conecte el Pacífico con el Caribe.

Tenemos que ser potencia agrícola, mucho más allá que en lo que estamos hoy. Colombia es perfecta para frutas, hortalizas y carnes. Ese es el futuro exportador del país. Uno ve lo que está exportando Perú en espárragos, en productos en los cuales tenemos ventaja competitiva y yo me pregunto ¿qué pasó? Es verdad que tuvimos la violencia pero podemos y debemos ya superar eso. Esos campos que quedaron desiertos por la violencia hoy pueden ser grandes sectores exportadores.

Los arándanos se producen en la Sabana de Bogotá 365 días al año y una mata produce 40 años. Los chilenos aquí hacen experimentos de producción, pero en ese sentido es urgente la construcción de distritos de riego, sin eso no vamos a tener la capacidad de producción que queremos.

La sabana y el altiplano cundiboyacense, con 200 mil hectáreas,  pueden producir frutas y hortalizas, invirtiendo más plata para riego y menos plata para subsidiar sectores ineficientes. Esa tiene que ser la política del futuro.

Le llegó la hora del impuesto a la tierra, se debe revisar la propuesta que hizo Hernán Echevarria, para acabar con las áreas improductivas y acabar con la especulación. Debemos propender la generación de incentivos económicos que llevan a que la tierra sea más productiva y Colombia tiene que ser una potencia en industrias creativas.

Me ha tocado trabajar para traer “El Amor en los tiempos del cólera” y una seria que se llama Tiempo Final con Fox. Ustedes no se imaginan lo que dijeron los productores sobre el trabajador colombiano. No hemos podido traer más películas por falta de un incentivo tributario que se necesita. Pero esta película le dejó a Cartagena en 6 meses, 12 millones de dólares que le quedó a la ciudad. Con Fox hicimos el trabajo también. Telemundo cerró todos sus estudios por fuera y dejó abierto sólo el de Colombia. Aquí se está filmando Mental, la primera serie que se graba en inglés, fuera de los Estados Unidos, que fue difícil traerla, pero acá están.

Acá hay una industria importantísima a la que tenemos que mirar, no es fácil porque estamos compitiendo con países que ofrecen muchos incentivos, pero tenemos como meternos en este mercado.

La moda es otro gran campo, todo esto es posible si tomamos las decisiones correctas. ¿Qué hay que hacer para que Inexmoda sea la pasarela de Milán dentro de 15 años? Yo creo que todo esto es posible si tomamos las decisiones correctas, las que tocan, pero desde ya necesitamos empezarnos a enfocar en qué somos buenos. Y para eso tenemos que reflexionar ¿Para qué somos excelentes, cuáles van a ser nuestras industrias de talla mundial? Llevamos 100 años exportando café,  y cuál es el valor agregado que le hemos dado al café en cien años? Hemos logrado la liofilización y la variedad Colombia, pero nada más.

Tenemos que aprovechar el momento para desarrollar todas nuestras industrias a nivel mundial. Chile es experto en frutas, hortalizas, pescado y madera. Nosotros tenemos que decidirnos, por ejemplo, qué queremos en materia de turismo. ¿Colombia quiere 10 millones de turistas de chancleta ó 2 millones de turistas ecológicos?

Este diálogo nacional hay que armarlo, tenemos que construir una visión consensuada que nos inspire y nos lleve a movilizar todos los recursos desde la academia, sector privado y público hacia allá. Esa es la decisión de futuro. La posibilidad de ser potencia hemisférica debe ser convertida en realidad.

El chileno Nicolás Izaguirre, del Consejo Nacional de Innovación de Chile,  decía que lo más importante es tener un sueño. Tenemos  un país en paz, ya podemos empezar a soñar y empezar a generar consensos.  Sin duda tenemos que empezar a construir una economía del conocimiento. En Latinoamérica la innovación es apenas el 10 por ciento del PIB, en el resto del mundo es del 30 por ciento.

Este país estuvo cerrado por el tema de la violencia pero se está empezando a abrir.No podemos caer en la mentalidad rentista de la maldición de los recursos naturales. Necesitamos planeación estratégica para ver qué tan bueno somos, no sólo como país, sino desde las regiones.

Tenemos una infraestructura deficiente del conocimiento, nuestros niveles de investigación son bajísimos. Perú tiene 5 mil 334 doctores, Venezuela 3 mil 85, Colombia sólo 484 doctores. Colombia no exporta productos de mediana y alta tecnología. La fortaleza de las regiones es impresionante, pero acá en Bogotá vivimos en una burbuja . La fortaleza de las regiones es impresionante pero no tienen interlocución global.

Estoy por estos días haciendo un arduo trabajo en las regiones y hace poco me pasó una anécdota. estando con el Gobernador del Cauca le pregunté y para dónde va el Cauca. Él me dijo claramente que el Cauca es ambiental, porque en este departamento  nacen el Magdalena, el Cauca, el Patía y el Caquetá y a 100 kilómetros está la selva, el mar, la biodiversidad. Entonces yo le dije, pues es en eso en lo que tiene que reflexionar: no más doctores y sí más ingenieros ambientales. Hacer ecoturismo es lo que requiere este departamento. Y lo que produce el Cauca no es lo mismo que produce Antioquia ni el Urabá. Yo los quiero invitar a todos a esa reflexión, ¿para qué somos buenos y a qué nos vamos a dedicar? Ese es el debate interesante.

Este gobierno está a punto de derrotar a los grupos terroristas pero debemos dejar de pensar como país pobre. El verdadero enemigo es pensar en país pobre y país pequeño. Necesitamos tomar grandes decisiones en la construcción nuestro capital humano y acelerar nuestro conocimiento en ciencia e innovación para tener una fuerza laboral más bilingüe. En Chile, por ejemplo, se están entrenando cien mil chilenos en inglés técnico para los servicios de call centers.

Pensemos en grande, no nos empantanemos en la coyuntura y trabajemos juntos para crear este consenso. Los invito a que confiemos en el talento de nuestra gente y de nuestras instituciones, porque seguramente  nuestros nietos van a juzgar si aprovechamos este momento histórico o si lo dejamos pasar. Tenemos que seguir haciendo la tarea de acueductos y alcantarillados, pero nuestra principal tarea está aquí, en la cabeza, muchas gracias.