José Enrique Arrioja en entrevista con El Comercio sobre María Corina Machado y Venezuela
José Enrique Arrioja en entrevista con El Comercio sobre María Corina Machado y Venezuela
El editor gerente de Americas Quarterly habla sobre las razones por las cuales Machado no ha podido volver al país y la postura de Estados Unidos.
Su escape fue digno de un guión de película de acción. Acechada por el régimen chavista, con un riesgo inminente sobre su vida, María Corina Machado, la lideresa de la oposición venezolana, huyó de su país clandestinamente para evitar ser detectada y detenida. Se subió a una lancha artesanal y llegó a la isla de Curazao, después de surcar olas de hasta tres metros. Su objetivo era llegar a Noruega, donde recibiría el Premio Nobel de la Paz. Era diciembre del 2025 y Nicolás Maduro aún estaba en el poder. Pero no por mucho tiempo. El 3 de enero de este año, Estados Unidos intervino militarmente, lo 'extrajo' y lo llevó a Nueva York, donde sigue detenido.
La caída del dictador trajo un soplo de esperanza para la oposición. Machado esperaba regresar a Venezuela por la puerta grande, aupada por los estadounidenses y legitimada por una población que había votado por su proyecto político en las elecciones del 2024, que el chavismo arrebató. Sin embargo, la historia no ha seguido el guión que tenía previsto. La política de 58 años no puede volver a su país porque no solo se lo impide el régimen dirigido ahora por Delcy Rodríguez, sino porque no cuenta con el visto bueno de Washington, que tiene otros planes para Venezuela. Unos en los que, por ahora, no está incluida. Antes de los terremotos del pasado 24 de junio, Machado aún se contenía.
Pero tras la tragedia, la exlegisladora está decidida a volver. "Estoy absolutamente convencida de que, para facilitar el avance de un proceso de transición, mi presencia (en Venezuela) contribuye", ha dicho en recientes entrevistas, tras dos infructuosos intentos que han puesto en evidencia los desencuentros entre la política opositora y la administración Trump. [...]
"La postura de Washington es no permitirle el regreso a Venezuela en el corto y el mediano plazo", afirma a El Comercio José Enrique Arrioja, editor gerente de la revista Americas Quarterly. El experto sostiene que esto forma parte de la hoja de ruta definida por la administración Trump para el país caribeño, que supone este orden: estabilización, reconstrucción y reconciliación, y transición democrática.
Desde que Maduro fue sacado del poder, se esperaba que EE.UU. condujera una transición y que la cúpula del chavismo fuera desmantelada, pero no ha sido así. La compleja estructura del régimen venezolano continúa y Delcy Rodríguez cuenta con el beneplácito de Trump, pues ha accedido a los diferentes acuerdos comerciales y energéticos exigidos por EE.UU. "Rodríguez y su grupo de acólitos están en una transición existencial, pues están tratando de mantenerse en el poder sin importar el costo. Ellos están intentando perpetuar su proyecto político más allá del 2030 y eso implica esta relación simbiótica con Estados Unidos", agrega Arrioja desde Nueva York.