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Una victoria para Chávez, pero no para el chavismo

(Image: Uribe Kosta)

October 09, 2012

Con el 55.0% de los votos, este domingo Hugo Chávez ganó su cuarta reelección, extendiendo su plazo presidencial hasta el 2019 si su salud lo permite. El candidato de la Mesa de la Unidad Democrática, Henrique Capriles, recibió el 44.4% del apoyo popular.

Pero esta vez la reelección del mandatario no significa una derrota total para la oposición. Chávez ganó con una ventaja de 20% o más en elecciones anteriores. Esta vez la oposición estuvo tan solo a casi 10% de alcanzar la victoria, una diferencia de aproximadamente un millón y medio de votos.

Esta elección presentó dos visiones distintas para el país: Chávez prometió la expansión de su revolución bolivariana; y Capriles prometió una dirección diferente y más parecida al modelo brasileño de inversión social a la par de crecimiento económico y reinserción en la economía mundial.

La elevada participation en esta elección (81%) muestra que los venezolanos aún creen en la posibilidad de un cambio. Sí, Chávez ganó, pero lo hizo usando todos los recursos del estado-el aparato mediático para divulgar su mensaje, la renta petrolera para financiar sus programas sociales, y la amenaza del despido para todo aquel empleado público que no apoye su gestión. Los 6.4 millones de personas que votaron por Capriles, lo hicieron por una visión y un proyecto ajenos al abuso de los poderes del Estado.

Un aprendizaje del domingo es que un gran porcentaje de la población venezolana está cansada de la violencia, las expropiaciones, y el deterioro en la economía nacional durante el régimen de Chávez. Buena parte se ha ido del país, pero aún mantienen su compromiso con el futuro de Venezuela.

Tal es el caso de 2,400 electores del noreste de Estados Unidos quienes desde muy tempranas horas en la mañana acudieron a ejercer su derecho al voto en el Consulado de Nueva York. El frío y la lluvia no mermaron la mayor afluencia en la historia de esta oficina consular. Una tendencia común en el exterior, el candidato Henrique Capriles se impuso con 2,300 votos, el 92.7% de los escrutados en ese centro.

Por primera vez en más de una década, la oposición trabajó unida. Su nueva generación de líderes acercó a los venezolanos a ambos lados de la brecha marcada por la ignorancia y el resentimiento. Sin embargo, los resultados electorales evidencian un país que sigue estando dividido, donde la idea de progreso es un espejismo que aún no alcanza a concretarse.

En palabras de Capriles: "Hemos sembrado muchas semillas, van a nacer muchos árboles". Si la oposición se mantiene unida, las elecciones regionales en diciembre podrían ser la oportunidad para mostrar el fruto de esos árboles.