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Resumen: Bogotá 2016 – Colombia a los ojos de Wall Street

Panelistas hablaron de una Colombia posconflicto. (Imagen: Carlos Sepúlveda)

June 10, 2016

  • Mauricio Cárdenas, Ministro de Hacienda y Crédito Público
  • Alejandro Werner, Director, Departamento del Hemisferio Occidental, Fondo Monetario Internacional (FMI)
  • Luis Alarcón, Director de Mercado Globales, BBVA Colombia
  • Jorge Humberto Botero, Presidente, Fasecolda
  • Fernando Bravo, Director del Grupo Financiero para la Región Andina, Goldman Sachs
  • Sergio Clavijo, Presidente, ANIF
  • Simón Gaviria, Director, Departamento Nacional de Planeación
  • Munir Jalil, Director, Economista en Jefe para la Región del Norte de Los Andes, Citibank
  • Jaime Vargas, Director de Impuestos, EY
  • Leonardo Villar, Director Ejecutivo, Fedesarrollo
  • Kevin Whitaker, Embajador de Estados Unidos en Colombia
  • Ragnhild Melzi, Vicepresidente, Americas Society/Council of the Americas

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Aunque la caída de los precios del petróleo golpeó a Colombia fuertemente, la proyección de crecimiento del PIB del país está por encima del promedio para América Latina y el Caribe, dijo la Vicepresidenta de AS/COA Ragnhild Melzi en sus comentarios de apertura en la conferencia anual de AS/COA en Bogotá. Melzi también subrayó la históricamente baja tasa de desempleo de Colombia, así como una tasa de pobreza por debajo del promedio regional. De todas maneras, dijo, el país se enfrenta a los inmensos retos de finalizar y luego implementar un acuerdo de paz definitivo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), de continuar sus reformas tributarias, y de construir proyectos de infraestructura de gran escala, como vías de cuarta generación.

Luego, el ministro de hacienda Mauricio Cárdenas presentó un resumen de cómo ha reaccionado la economía colombiana a la caída del precio del petróleo, que llevó a una pérdida nunca antes vista de $20 mil millones en exportaciones en un año, lo que equivale a cinco puntos del PIB. Cuando los precios comenzaron a caer en 2014, según dijo el ministro, Colombia pasó una reforma tributaria que le ayudó a mitigar el déficit. Aunque la deuda pública de Colombia incrementó hasta llegar a ser 41 por ciento del PIB en 2015, el aumento se debió principalmente al hecho de que el peso colombiano se devaluó frente al dólar, agregó Cárdenas, pero los niveles de deudas se han mantenido estables. Su ministerio ajustó el presupuesto para 2016, recortando 1,2 por ciento del PIB de los gastos, y ahora proyecta que sectores como la agricultura y la manufactura llevarán el crecimiento del PIB al 3 por ciento este año. 

Luego fue el turno de Leonardo Villar, el director ejecutivo de Fedesarrollo, un think tank colombiano. Villar subrayó el hecho de que Colombia finalmente está teniendo un incremento de exportaciones no tradicionales, en particular hacia la Unión Europea y hacia Estados Unidos. Pero el fenómeno de El Niño ha tenido un impacto negativo en las exportaciones, lo que ha causado que el precio de los alimentos haya subido 13 por ciento.

El director para el hemisferio occidental del Fondo Monetario Internacional, Alejandro Werner, presentó un resumen del crecimiento económico mundial, del cual dijo que sigue siendo moderado, pero disparejo. Werner enfatizó la necesidad que tienen los países de América Latina de examinar no sólo la tasa de crecimiento de China, sino también la transición por la que está atravesando su economía, notando que las importaciones de ese país son más débiles y los precios de las mercancías probablemente seguirán siendo bajos. También dijo que una desaceleración del sector manufacturero de Estados Unidos está afectando a la región, pues ahora son pocos los que esperan que la Reserva Federal del país suba sus tasas de interés en el futuro cercano. Las recesiones en Argentina, Ecuador y Venezuela han arrastrado hacia abajo el crecimiento económico de América Latina, junto a la corrupción presente a lo largo de la región, que causa mayores vulnerabilidades al sector corporativo y desalienta la inversión.

Por su parte, Colombia está navegando los sobresaltos globales externos positivamente, según Werner. Describió los ajustes financieros del país como coordinados, ordenados y necesarios, pero dijo que aún hay mucho por hacer, pues la economía del país sigue enfrentando varios retos.

Sergio Clavijo, president de ANIF, un grupo de consultoría en políticas económicas, tuvo un tono más cauteloso en su intervención. Aunque aceptó que la economía colombiana está mejor parada que la mayoría, advirtió sobre los peligros de la complacencia, en particular en el caso de las deudas públicas en aumento. También enfatizó la necesidad de reformas laborales y pensionales, teniendo en cuenta el proceso de paz y la anticipada integración de guerrilleros desmovilizados a la fuerza laboral.

Después vino el panel “Colombia a los ojos de Wall Street”, con Luis Alarcón del BBVA Colombia, Fernando Bravo de Goldman Sachs, Munir Jalil de Citi, junto al moderador Jaime Vargas de EY. Jalil fue el más optimista sobre la tasa de inflación de Colombia, la cual Citi espera que caiga hacia el final del año, debido a la convergencia de precios de alimentos. Alarcón dijo que el costo de la canasta básica familiar en Colombia es barato, comparado con otros países de la Alianza del Pacífico, y que hay mucho campo para que crezca la participación internacional de la economía. Bravo habló de la estructura de la financiación de vías de cuarta generación, notando que los costos de la construcción siguen siendo uno de los retos más grandes para la implementación del proyecto.

Por la tarde, el tema viró hacia los procesos de paz abiertos con varios grupos armados ilegales y los efectos del posconflicto en Colombia. Clavijo presentó de nuevo, esta vez enfocándose en el rol del cultivo y la producción de sustancias ilegales en la economía colombiana. También hizo hincapié en la necesidad de tener instituciones más fuertes, pues dijo que sin una justicia operativa no podría haber una paz duradera.

La discusión más animada del día estuvo en el panel de cierre sobre los dividendos económicos de la paz, con intervenciones del Director del Departamento Nacional de Planeación de Colombia Simón Gaviria, el embajador de Estados Unidos Kevin Whitaker y Jorge Humberto Botero de Fasecolda, una federación de valores, con la moderación de Clavijo. Gaviria, puesto que su agencia trabaja en la financiación de proyectos del posconflicto, explicó cómo investigaron ejemplos de construcción de paz en tres docenas de países con insurgentes armados. Según su análisis, esperan que Colombia le añada entre 1,1 y 1,9 por ciento a su PIB cuando se concrete la paz. Parte de este aumento vendrá de subsidios que el gobierno le ha pagado a víctimas del conflicto (10 por ciento del PIB) a lo largo de los años del conflicto, dinero que puede ser invertido en otras cosas en tiempos de paz.

Pero hacer que el dinero llegue a las zonas rurales de Colombia que son usualmente zonas de conflicto, será un reto complicado, un punto en el que ahondaron tanto Gaviria, como Whitaker. El embajador habló sobre cómo la embajada de Estados Unidos ha estado trabajando con el gobierno colombiano para establecer y expandir el acceso a recursos financieros en municipios rurales, además de apoyar proyectos en curso como la reintegración y el desminado.

Pero Botero advirtió que podría ser peligroso ver con demasiado optimismo el proceso de paz. Botero apuntó que no usó proyecciones de la agencia de Gaviria en sus modelos, temiendo que dependieran demasiado en este optimismo como uno de los motores de la confianza económica. Argumentó que los dividendos económicos de la paz no serían tan altos como la gente tiende a esperar, puesto que probablemente vendrán de zonas rurales en conflicto, donde la producción ya es baja, como lo serían los dividendos. “Espero equivocarme,” dijo, “pero es difícil seguir siendo optimista desde un punto de vista técnico”.

Los otros panelistas respondieron. Gaviria dijo que sus proyecciones estaban basadas en investigaciones, no en proyecciones abstractas. Clavijo subrayó el potencial aún sin aprovechar de la economía en zonas de conflicto.

Elizabeth Gonzalez y Pablo Medina Uribe contribuyeron a este resumen, y Pablo lo tradujo también.