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LatAm in Focus: Las elecciones legislativas y el escenario político de Argentina

elecciones en Argentina

Las PASO de Argentina toman lugar el 13 de agosto. (AP)

August 08, 2017

"Nadie va a tener mayoría absoluta en el [Congreso argentino] y va haber que dialogar.” ­—@JSchiaretti #podcast
$5,6 mil millones = el mayor plan de obras públicas de la historia de @gobdecordoba. Entrevista con @JSchiaretti:



El 13 de agosto, los argentinos participarán en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias—conocida como las PASO—para elegir los precandidatos al Congreso nacional del país. Las primarias serán una vista previa del voto decisivo el 22 de octubre. En juego están 127 escaños de un total de 257 en la Cámara de Diputados y 24 senadores, lo cual representa un tercio del Senado.

Para el gobierno centro-derecha de Mauricio Macri, las elecciones representan un tipo de referéndum sobre su gestión de gobierno desde que fue elegido en el 2015. El crecimiento económico será un tema principal para los votantes, de acuerdo a expertos como María Victoria Murillo, afectando la cantidad de escaños que ganará la coalición Cambiemos del presidente. En lo que ha transcurrido del año, los números de inflación han quedado por debajo de la meta del gobierno, que esperaba terminar el 2017 con un máximo de 17 por ciento de inflación, aunque ya alcanzó un 11.8 por ciento en la mitad del año. 

 

Dejamos atrás una etapa donde Argentina se había aislado del mundo.

Sin embargo, Juan Schiaretti, el gobernador peronista de Córdoba, no cree que estas elecciones serán fundamentales. “No va a cambiar la composición del Congreso, nadie va a tener mayoría absoluta y va haber que dialogar”, le dijo Schiaretti a Elizabeth Gonzalez de AS/COA Online en una entrevista. Cómo líder de la Liga de Gobernadores que está trabajando con sus homólogos en el Congreso, Schiaretti ve una nueva oportunidad para encontrar consensos con los varios partidos y el gobierno nacional con una principal meta: evitar la crisis en Argentina. Por otro lado, los que más perderán puestos son los kirchneristas, dice Schiaretti, aunque no descarta la posibilidad de que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner sea elegida como senadora de la Provincia de Buenos Aires.

Con respeto a la economía, Argentina ya tomó un paso muy importante, lo cuál es su reinserción en la economía internacional. Ahora toca profundizar la globalización del país con otros bloques económicos de la región como la Alianza del Pacífico, dice Schiaretti. Córdoba, en particular, está bien posicionada como un hub agropecuario, automotriz, y ahora de software, que se beneficiaría de un mayor acceso al Pacífico, donde cada vez más tiene incidencia el comercio global. No obstante, Argentina debe continuar ratificando su posición en el continente americano, apoyando una solución institucional y rápida a la crisis de su socio principal, Brasil, y uniéndose al resto de la región en condenar la situación antidemocrática en Venezuela.



***TRANSCRIPCIÓN***

Elizabeth Gonzalez: La elección de Mauricio Macri en 2015 fue un cambio bastante significativo para Argentina después de 12 años bajo el peronismo de los Kirchners. ¿Cómo está cambiando el peronismo en Argentina y cómo ve usted el futuro del movimiento político?

Juan Schiaretti: En primer lugar, fue una etapa que estaba agotada la del kirchnerismo en Argentina, y por lo tanto el sentido común indicaba que tenía que ganar otra fuerza que no expresara el kirchnerismo. Por eso ganó el presidente Macri. A mí me parece que dejamos atrás una etapa donde Argentina se había aislado del mundo en términos financieros e institucionales y donde había una política que yo califico como feudal. O sea que era un gobierno que quería quedarse con todos los recursos de la nación en detrimento de las provincias, que quería manejar toda la prensa —por eso la ley de prensa que al final la Suprema Corte de Justicia la corrigió—y que quiso colonizar el poder judicial y no lo consiguió. Y eso es lo que quieren ellos, los feudales, y lo único que respetan son los votos, entonces toman medidas para atentar ganar la elección, pero después, si mejora la situación de la gente, si hay menos pobreza, si hay crecimiento, esto pasa a ser secundario. Me parece que esa etapa está absolutamente agotada en Argentina y como siempre sucede con el peronismo, cuando se agota una determinada etapa buscan la manera de reagruparse. Estoy convencido de que el peronismo va a terminar de ordenarse, después de las elecciones de octubre de este año, de acuerdo con las ideas republicanas, a través de las ideas democráticas, la división del poder de garantizar la gobernabilidad y a través de lo que expresamos lo distintos gobernadores peronistas y también a través de lo que expresa el bloque de senadores que trabaja junto a los gobernadores peronistas. Lo que nosotros queremos como fuerza política en primer lugar es que no haya crisis, queremos garantizar la gobernabilidad para que el presidente pueda ejecutar su programa de gobierno, así como también los gobernadores. Y queremos, a través del dialogo y la búsqueda del consenso, encontrar los mecanismos y el camino para que no se cometan errores, por un lado, y por otro lado para ver como Argentina de una vez por toda deja atrás una situación de estancamiento económico, de falta de generación de empleo, y comienza a progresar.

EG: Usted está buscando consolidar una liga de gobernadores. ¿Cuál es el propósito de esa alianza?

JS: Garantizar la gobernabilidad de la Argentina y de las provincias, y renovar el peronismo. Por eso nuestra decisión es evitar la crisis porque después de cada crisis emergimos con un mayor número de pobres. Por eso cuando uno mira los últimos 40 y 35 años de democracia en el país, cada década teníamos más pobres que la década anterior. Y por eso tenemos que primero evitar la crisis y garantizar la gobernabilidad y reorganizar el peronismo. Por eso nuestra decisión es también hacer un bloque legislativo proprio para que podamos lograr que la Argentina, a través del diálogo y el consenso, supere errores y podemos sentar las bases para un crecimiento. En cuanto a las elecciones legislativas, no habrá un cambio en la composición del Congreso, ya que nadie va a tener mayoría absoluta y va haber que dialogar. El kirchnerismo es la fuerza que va a perder el mayor número de diputados y seguramente senadores después de estas elecciones.

EG: ¿Entonces usted cree que ni el gobierno nacional va a controlar el Congreso ni los peronistas?

JS: No, nadie tendría mayoría y va a haber que negociar. El peronismo tiene por un lado lo que expresamos los gobernadores y los senadores y por otro lado lo que expresa el kirchnerismo, que es quien va a perder mayor fuerza. Entonces esto exige que tengamos que dialogar y buscar consensos. Creo que es importante que logremos acuerdos sobre temas centrales como la re-inserción de la Argentina en la economía internacional, retomar las relaciones institucionales correctas con todos los países, y avanzar hacia a un mayor crecimiento y generación de empleos.

EG: El partido al que usted representa, el Partido Justicialista, se ha ido distanciando del kirchnerismo y ha trabajado con el gobierno actual, pero recién ha habido diferencias. ¿Cuáles son esas diferencias entre el partido de Macri y el Partido Justicialista?

JS: El peronismo ha dejado atrás la etapa del kirchnerismo que está absolutamente agotada, y esto no depende ni siquiera de cómo le va a la ex presidenta en las elecciones de la Provincia de Buenos Aires. Hasta le puede ir bien en las elecciones, pero es imposible que la ex presidenta conduzca el peronismo y mas imposible que vuelva a ser presidenta. Esta es la realidad porque es un ciclo agotado. Con el gobierno nacional nuestra intención es garantizarle la gobernabilidad. No es que el peronismo se haya distanciado del gobierno nacional—le garantizó la salida de las leyes que el presidente consideró oportuno sancionar. Estamos en tiempo de elecciones y entonces en toda disputa electoral aparecen más las cosas que no se coinciden que las que coinciden. Pero yo siempre insisto que hay que tener en cuenta que en estas elecciones no va a cambiar la composición del Congreso. Por lo tanto, espero que sean elecciones donde haya respeto por el adversario, que no haya agresiones, porque luego que pasen las elecciones vamos a tener que sentarnos todos juntos para ver cómo hacemos que nuestra Argentina crezca.

EG: Hablando ahora sobre la representación femenina en el Congreso, su esposa se ha postulado para ser una diputada nacional y la verdad es que Argentina ha mejorado bastante su representación. Al nivel regional tiene una de las tasas más altas, 38 por ciento de los puestos en la Cámara de Diputados, 42 por ciento en el Senado, pero sigue habiendo una brecha. ¿Cómo ve usted la participación de la mujer en el gobierno?

JS: Yo estoy convencido de que hay una discriminación tremenda contra la mujer en todo el mundo. Son siglos de discriminación contra la mujer y eso exige que haya décadas de lo que se denomina discriminación positiva a favor de la mujer, que haya exigencia de número de mujeres en todos los estamentos de conducción del estado. Nuestra provincia de Córdoba es pionera en eso porque hace varios años establecimos una ley de cuota y paridad de género. La mitad de los legisladores de la provincia de Córdoba son mujeres. Creo que esta discriminación positiva, que es necesaria, debe profundizarse también en el Congreso nacional para que tengamos más mujeres. Además la mujer le pone una mirada más humana al funcionamiento de la política. En el caso de mi mujer, ella era una dirigente social conocida antes de conocerme a mí y mucho antes de ser mi esposa. Ella dedicó a su vida a trabajar por las amas de casa, aquellas mujeres en Argentina que están en el anónimato.

EG: Y Argentina tiene una historia importante de mujeres líderes empezando con Eva Perón, unas de las figuras más importantes de la nación.

JS: Sí, porque además fue el primer país en Latinoamérica en otorgar el voto femenino, que fue en la época de Eva Perón. Además, ella hizo varias cosas a favor de la igualdad de la mujer que fueron muy importantes, sin entrar en una agresividad hacia el hombre, sino planteando lo que a mi parece es lo lógico: la igualdad. Además, cuando se le da la oportunidad, la mujer demuestra que muchas cosas las hace mucho mejor que el hombre. Por ejemplo, el rendimiento de la mujer en la escuela primaria o secundaria es superior al del hombre.

EG: Ahora hablando específicamente sobre su provincia. Es la segunda provincia más poblada de la Argentina. ¿Cuáles son los desafíos que Córdoba está enfrentando?

JS: En este momento en que Argentina ha vuelto al mundo, nuestra provincia pudo recuperar recursos que fueron retenidos por la nación tras un juicio en la Suprema Corte. Entonces ahora es el momento de dar un gran salto en infraestructura, por eso creamos el mayor plan de obras públicas de la historia de Córdoba de 5.650 millones de dólares. Este plan lo financiamos 42 a 43 por ciento con recursos propios con un superávit fiscal que tiene la provincia, otro 40 por ciento con crédito internacional, y un 17 a 18 por ciento con aporte que nos hace el actual gobierno nacional. Esto nos va a permitir un salto fenomenal en infraestructura eléctrica, de rutas y caminos, de autovía, en infraestructura de gas natural que es el combustible, sin duda, del futuro en Argentina, porque tenemos la segunda reserva del planeta de shale gas. También en lo que llamamos sistematización de cuenca, porque somos una provincia mediterránea, el cambio climático hace que tengamos inundaciones en campos que son productivos. Y también en otros temas como es el de las cloacas—los servicios de saneamiento—que es el momento de apresurar y vamos a llevar desde el 52 al 80 por ciento la población con cloaca.

Todo esto son formas de gran plan de inversión en infraestructura que está encarando el estado provincial. Y por otro lado esa infraestructura es central para que tengamos mayor inversión productiva. Córdoba es una de las provincias con la mayor producción de manís, maíz, sorgo y productos lácteos y en el rubro agropecuario estamos como segundos productores de soja en Argentina. Tenemos también en el rubro industrial las dos empresas más grandes de la capital nacional en producción agroalimentaria, una de éstas es una de las mayores productoras de golosina de América Latina, y la otra es una de las mayores productoras y exportadoras de aceite de soja, y junto con eso somos líderes en la producción de maquinaria agrícola. Además, uno de cada tres autos que se producen en Argentina se producen en Córdoba. Está Renault, está Fiat, está Volkswagen, ahora está viniendo Nissan. Tenemos una inversión de 1.650 millones de dólares por parte de las terminales automotrices. También hemos desarrollado ahora la industria de software, que comenzó con la llegada de importantes empresas americanas, como fue Motorola e Intel hace ya unos 15 años, y que junto a la red de pequeños empresarios nos permite ser un polo productor de software.

Otro elemento importante es que nos estamos transformando en un hub aéreo de compañías radicadas y de low cost que están viniendo a operar a la Argentina ya que Córdoba tiene una ubicación geográfica muy conveniente porque está en centro del corredor vio-oceánico entre el Atlántico y el Pacífico, en la zona más desarrollada de América del Sur—que es el Sureste brasilero, Uruguay, la región pampeana de Argentina y la del centro de Chile.

EG: ¿Y que le hace falta a Córdoba de parte del gobierno nacional para seguir progresando de esta manera?

JS: Precisamos obtener más recursos porque esto nos va ha permitir hacer más cosas, pero es algo que a través del dialogo y la búsqueda de consensos lograremos. Debo decir también que el actual gobierno nacional ha demostrado siempre permeabilidad a que avancemos hacia un mayor federalismo.

EG: Quisiera saber lo que piensa usted del rol que juega Argentina en un contexto internacional y regional. Por un lado, las próximas reuniones de la Organización Mundial del Comercio tomarán lugar este diciembre y las próximas del G20 serán en el 2018 en Buenos Aires. ¿Cómo ve usted el rol de Argentina en el contexto nacional en ese sentido?

JS: A mi me parece importante señalar que la globalización vino para quedarse, y que ya está consolidándose en todo el mundo. Entonces me parece que esquemas proteccionistas que pretendan aislar a los países del mundo son esquemas que no tienen futuro. Que Argentina insistiera en aislarse del mundo, como prácticamente lo planteó el anterior gobierno, no tiene destino ni futuro. Lo que el mundo hoy exige es primero la integración al mundo, avanzar en el libre comercio, y avanzar también en la movilidad de los capitales de inversión.

El bloque natural de Argentina es el Mercosur, conformado por la hermana República de Brasil, Uruguay y Paraguay. Ese bloque fue formado más allá de las dificultades transitorias por las que pueden atravesar nuestros países—como es el caso actual—que me parece que es estratégico. Y es estratégico lo otro que se ha planteado ahora: la integración de América del Sur en la Alianza del Pacífico ya que es importante también nuestra presencia en el Océano Pacífico, el cual está cada vez teniendo más incidencia en el comercio mundial.

EG: ¿Con respeto a las crisis en Brasil y Venezuela, qué papel puede jugar Argentina?

JS: En primer lugar, hacemos voto para que Brasil, que es nuestro principal socio y la mayor economía con la mayor cantidad de habitantes que tiene América del Sur y América Latina, encuentre rápidamente en el marco institucional la solución al problema político y la crisis económica por la que está pasando.

En relación a Venezuela, la situación es diferente porque hay un gobierno que claramente está teniendo actitud antidemocrática. Es importante que los países de la región aportemos a Venezuela para que pueda superar esta situación antidemocrática que está sufriendo su pueblo, con represión, con la cantidad de muertos que hay, y que los hermanos venezolanos puedan encontrar un camino rápido de solución. Por eso es clave que toda Latinoamérica, y toda América, plantemos esa situación. Porque cuando un gobierno, más allá de que haya sido elegido democráticamente, es totalitarista y se sale del marco de la democracia, me parece que merece la condena. Es el momento que hayan elecciones en Venezuela para poder superar esta encrucijada en la cual se encuentra.


***ENGLISH TRANSLATION***

Interview with Córdoba Governor Juan Schiaretti on Argentina's Legislative Elections and Political Scenario

Elizabeth Gonzalez: Mauricio Macri’s election in 2015 was a significant change for Argentina after 12 years of Peronism under the Kirchners, and before that, many more years of Peronism. How is Peronism changing in Argentina and what future do you see for the political movement?

Juan Schiaretti: First of all, Kirchnerism is a phase that has been exhausted in Argentina which is why, as common sense would indicate, a new force that didn’t express Kirchnerism had to win. That’s why President Macri won. I think that we left behind an era where Argentina had isolated itself from the world. Argentina was isolated from the world in financial terms, in institutional terms, and had a kind of politics that could be classified as feudal. In other words, it was a government that wanted to keep all the country’s resources and so it could concentrate them in the hands of the federal government to the detriment of the provinces. It was a government that wanted to have control over the press, hence the 2009 media law that was ultimately corrected by the Supreme Court, and it wanted to colonize the country’s judicial power but was unable to. And that’s what the “feudales” want and the only thing they respect is the vote. So they spend all their time taking measures to win elections, but once people’s lives improve, if there’s less poverty, if there’s economic growth, these issues become secondary.

I think that era of Kirchnerism is completely exhausted in Argentina, and as is always the case with Peronism, when they’ve exhausted a certain phase, they look for ways to regroup. Peronism is surely looking for a way to regroup and will finish reorganizing itself after the legislative elections in October, depending on their different experiences. I’m convinced it will reorganize itself via republican ideals, democratic ideals, and the division of power in order to guarantee governability, and also through the ideas the bloc of Peronist senators expresses in collaboration with the Peronist governors. First, what we want as a political force is for there to be no crisis. We want to guarantee governability so that the president can execute his government agenda, and we would like that to be reciprocated so that the governors can in turn execute their government agendas. We want to use dialogue and the search for consensus as the mechanisms to avoid errors, on the one hand, and on the other, to find a way for Argentina to once and for all leave behind this situation of economic stagnation and lack of employment, and being to progress.

EG: You are working to consolidate the “League of Governors.” What’s the purpose of this alliance?

JS: To guarantee the governability of Argentina and its provinces, and renovate Peronism. That’s why our focus is to avoid crises, because every time there is a crisis in Argentina, the country emerges with higher poverty rates. Then it recuperates a bit until there’s another crisis followed by more poverty. When you look at the last 40 years in Argentina, the last 35 of which have been under a democratic government, there are more poor people every decade. This is why we first have to avoid crises and guarantee that there’s a functional government, and also reorganize Peronism. We decided to form our own legislative bloc, so that through dialogue and consensus, Argentina can avoid making errors rather than having to correct them, while also creating a base for growth.

In terms of the legislative elections, the composition of the Congress will not change. No one will have the absolute majority, and so we will need to work together. The political force that will lose the most in Congress will be Kirchnerism. It is the force that will lose the greatest numbers of seats in the Chamber of Deputies and in the Senate after these elections.

EG: So you think neither the government nor the Peronists will control the Congress?

JS: Correct. They will need to negotiate. Peronism, on the one hand, is made up of what the governors and senators express, and on the other hand, what the Kirchneristas express. The kirchneristas will lose seats, which will leave no one with a majority, and therefore demand that we communicate with each other and find consensus. I believe it’s important that we succeed in making agreements over essential issues so that Argentina can find a way to grow again. And these main issues include Argentina’s return to the global arena, having the right institutional relations with other countries, reinserting ourselves into the international economy, and becoming more productive and creating more employment. These are the points I hope we can agree on and once and for all leave behind this economic stagnation and grow.

EG: Your party, the Justicialist Party, has distanced itself from Kirchnerism and is now collaborating with the Macri government, though, recently, there have been some disagreements. What are the differences between Macri’s party and the Justicialist Party?

JS: Peronism has left behind the absolutely exhausted era of Kirchnerism, and this does not even depend on how the ex-president does in the elections in the Province of Buenos Aires. Cristina Fernández de Kirchner may even do well in her bid as senator of the Province of Buenos Aires, but it’s impossible that she lead the Peronists and even more impossible that she be president again. This is the reality because it’s an exhausted cycle. As I said, Peronism is looking for a way to reorganize itself, and our intention with the national government is to guarantee a working relationship.

Peronism has not distanced itself from the national government. In fact, it guaranteed the success of the laws the president has sought to pass. Now, in these elections, we don’t want to have a fall out with the president. We just want to win the elections. The president also wants his party to win seats. Therefore, in every electoral race, points of differences surface more than do points of agreement. But I insist that we keep in mind that these elections will not change the composition of the Congress. So I hope that in these elections everyone has respect for their adversary and that there be no aggressions, because afterward, we will all have to sit down together to figure out how to make our Argentina grow again.

EG: Do you think part of the reason there won’t be a change in the Congressional makeup has to do with the new party Cristina Kirchner launched, Citizen’s Unity?

JS: I think it has to do with the way the political forces are spread out. In a legislative election in Argentina people typically diversify their votes. There’s no one that will sweep up all the votes, unless it’s a legislative election that occurs at the same time as the presidential election. But in an election where you only choose national legislators, there ends up being an equilibrium of political forces. There may even be legislators of smaller political parties that would otherwise not have opportunities to win seats when there is a simultaneous presidential election. That’s why I say the Congressional makeup will not change.

EG: Now moving to female representation in Congress, your wife is running to be a national deputy and we know that Argentina has improved its numbers quite a bit. At the regional level, it has one of the highest rates, with women filling 38 percent of seats in the Chamber of Deputies and 42 percent in the Senate. Still there is a gap. How do you see female representation in government?

JS: I’m convinced that there is tremendous discrimination against women all over the world. Centuries of discrimination against women necessitates decades of what you call positive discrimination in favor of women—a requirement in the number of women that fill all levels of government. Our province of Córdoba is a pioneer in this because a few years ago we created a requirement that we legislators of each gender, so one woman and one man. So half of Córdoba’s legislators are women. This, because of a law we implemented a while ago [2000]. I think this kind of positive discrimination, which is necessary, should also be applied to the national Congress.

In the case of my wife [Alejandra Vigo], she was a leader in social matters before she met me and much before she became my wife. She was a well-known social leader that has dedicated her life to work in support of housewives—those women in Argentina that stay at home and go unrecognized despite being the first to wake up and the last to go to bed tending to their families. And my wife has worked on this issue since she was a young woman.

EG: Argentina has a significant history of female leaders, beginning with Eva Perón, one of the country’s most important figures.

JS: Yes, because, additionally, it was the first Latin American country to give women the right to vote, which was during the era of Eva Perón. You can argue one way or the other about the success of Eva Perón’s administration—as you can about any president’s term—but when you look at what she did in favor of equality for women, it’s very important. She wrote in support of equal rights for women without any aggression toward men, and simply fought for what I believe is logical: equality.

Additionally, I’ll tell you one thing, my experience is that when you give women the opportunity, they prove to do many things better than men. When I witness festivals and parades in my province, the majority of representatives of all the schools are women. When you look at the performance of primary and secondary schools, women always outperform men; and it makes me think that perhaps that’s why men kept women oppressed for so many centuries.

EG: Now let’s speak specifically about your province, which is Argentina’s second most populous. What are the challenges that Córdoba is facing?

JS: Now that Argentina has reentered the world stage, and after our province recently won a Supreme Court case that will allow us to recuperate resources the federal government was withholding from us, we are going to make a huge leap in infrastructure. That’s why our province now is planning the greatest set of public works in the history of Córdoba, which is worth 5.65 billion dollars, and we can carry it out because of our austerity in managing funds. We’re financing this plan with 42 to 43 percent of our own resources, thanks to our fiscal surplus. We're financing another 40 percent with international credit—because we’ve returned to the international market and the world believes in Córdoba, which has always paid off its debt—and another 17 to 18 percent with the support of the national government. This will help us make a huge leap in electrical infrastructure, streets and highways, natural gas infrastructure—which is undoubtedly the fuel of the future in Argentina since we have the second largest shale gas reserves on the planet. Also, we’ll work on our water and sewage system, because as a province near the sea, climate change has resulted in a lot of flooding of our productive fields. We also want to take our water treatment and sanitation system cover 80 percent of the population, up from 52 percent.

These are all the big plans our province has for investing in infrastructure, which, additionally, is central for attracting more investment in other productive areas, such as our vast agricultural sector. We are Argentina’s top producer of peanuts, corn, milo, the second top producer of soy, and the top dairy producer. Our industrial sector is home to the two largest companies in food production—one which is the largest candy producer in Latin America, and the other which is the largest producer and exporter of soy oil—and alongside that we’re the largest producer of farming machinery. Córdoba is the province where the auto industry was born in Argentina; one of every three cars Argentina produces is made in Córdoba. There’s Renault, Fiat, Volkswagen, and now Nissan is coming. We have a big investment plan within the automotive industry worth 1.66 billion dollars.

We‘ve also developed our software industry, beginning with the arrival of important U.S. firms, such as Motorola and Intel 15 years ago, which alongside our own network of small firms makes us a software production hub. And the other element that’s appearing now is that we’re transforming into an aerial hub for companies coming to operate in Argentina because we are in the center of the country. Córdoba has a very convenient geographical location because it is in the middle of the Atlantic-Pacific corridor that crosses through the most developed zone of South America: Southeast Brazil, Uruguay, Argentina’s pampa region, and central Chile.

EG: What does Córdoba need from the national government in order to keep progressing in this way?

JS: We aim to continue having this institutional relationship with the national government, which has allowed us to advance a lot in recent years. We ask, obviously, that we keep receiving resources, which the previous government concentrated in its own hands to the detriment of the provinces. This will allow us to do even more and it’s something we will accomplish via dialogue and consensus. I should also say that the current national government has always demonstrated openness in advancing toward a greater federalism.

EG: Finally, I’d like to ask what you think is the role Argentina plays in an international and regional context. On the one hand, the next meetings of the World Trade Organization will take place this December, while the next G20 in 2018 will be in Buenos Aires. How do you see Argentina’s role in this context?

JS: I believe it’s very important to point out that globalization is here, and it’s here to stay, and it’s consolidating itself all over the world. So I believe that protectionist schemes that try to isolate countries from the world don’t have a future. That Argentina was insisting on isolating itself from the world, as the previous government was doing, surely has no destiny or future. I believe that what the world requires today is global integration, progress in free trade, and progress in the ability to move investment capital. And I also think this make-up of the globalized world is made possible through the composition of countries into different blocks. The natural block for Argentina is Mercosur, made up of the sister republic of Brazil, Uruguay, and Paraguay. And despite the transitory difficulties our countries undergo, as is currently the case, I believe its strategic.

We’re also considering another strategic idea looking at the integration of South America and that of the Pacific Alliance [Chile, Mexico, and Peru]. The convergence we’ve begun to initiate between Mercosur and the Pacific Alliance is important for us, especially for a country like ours, or Mercosur, which has all of its geography alongside the Atlantic Ocean while the Pacific is becoming increasingly important to global trade, making our access to the Pacific Ocean essential.

Additionally, as these plans for integration allow us to make free-trade agreements with the rest of the world, it’s always important to ratify our place in the American continent. We are part of the Americas and we feel we belong there.

EG: With respect to the crises of Brazil and Venezuela, what is Argentina’s role?

JS: We support Brazil—our primary trading partner and Latin America’s largest economy and population—in quickly finding a solution to its political problem through an institutional framework. First of all, it’s what the Brazilian public wants, which is suffering through the economic crisis. And secondly, it’s key for us, given they’re our primary trading partner.

In relation to Venezuela, the situation is different because there’s a government that is clearly taking an antidemocratic attitude and has gone outside of the democratic framework. I believe it’s important that the countries of the region work to help Venezuela overcome this antidemocratic situation that is causing its people to suffer, given the repression and all the people that have died. So it’s key that Latin America, and all of the Americas, articulate that situation clearly, because when a country starts taking on an antidemocratic and authoritarian attitude, it should be condemned. I can’t be the one to the tell our Venezuelan brothers what to do, but I believe this is the moment to have elections in order for the country to get passed the crossroads it finds itself in.