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LatAm in Focus: Cambiando la cultura machista de América Latina

Violeta Domínguez en la Red Hemisferica de Mujeres de AS/COA

Violeta Domínguez en un evento de AS/COA. (Image: Jesús Inostroza)

March 14, 2017

El feminicidio es “una realidad urgente y flagrante”. Hay que tomar medidas, dice Violeta Domínguez de @AgendaCAF.
$28mm = aumento en el PIB de Latinoamérica si las mujeres participaran en la fuerza laboral al nivel de los hombres

Tras haber sido una de las regiones del mundo con mayor representación femenina en la política, el hemisferio occidental se quedará sin ninguna presidenta o primera ministra en el 2018, a menos que Chile elija otra mujer para suceder a la Presidenta Michelle Bachelet en las elecciones de noviembre de este año. En contraste, la representación femenina parlamentaria en las Américas registro un pequeño aumento, con las mujeres ocupando 28 por ciento de los asientos en las cámaras legislativas, en comparación con el 26 por ciento en el 2014.

"Lo que tu inviertes en una mujer se permeabilizará no solamente a la familia sino también a la comunidad". 

Esta coyuntura es una buena oportunidad para evaluar los aciertos y los desaciertos de los “años de oro” que vivió el liderazgo femenino, sostiene Violeta Domínguez. La coordinadora de la Unidad de Inclusión y Equidad de Género de CAF - Banco de Desarrollo de América Latina, habló con Elizabeth Gonzalez de AS/COA Online sobre los avances alcanzados y los obstáculos que impiden cerrar la brecha de género en las Americas. 

La brecha comienza por la participación laboral, ya que apenas un 52 por ciento de las latinoamericanas mayores de 15 años trabajan. Los hombres, en comparación, participan en la fuerza laboral en un 78 por ciento. Según Domínguez, cerrar esa brecha puede aumentar el PIB de la región en $28 mil millones. Para poder aprovechar esta oportunidad, las políticas que promueven la igualdad tienen que implementarse en varios campos, desde la educación hasta el mundo corporativo. Las cuotas son una herramienta que aumentan el acceso pero que no pueden ser permanentes—dice Domínguez—y que además tienen que ser acompañadas por un compromiso serio y ser apoyadas por otras mujeres que ya han recibido ese beneficio.

Generar un cambio cultural también es clave, especialmente con respecto a la violencia contra las mujeres. En el último año, miles de latinoamericanos han salido a protestar bajo el lema #NiUnaMenos para llamar la atención sobre la tasa de femicidios que es la más alta del mundo. Para Domínguez, el desafío empieza con educar a los hombres. “Si estas políticas contra la violencia de género solo las promulgamos dentro del mundo de las mujeres, no vamos a llegar a cambiar esos patrones culturales machistas”, dice Domínguez.