Share

Remarks: Public Dinner - Ollanta Humala, President of Peru (en español)

Access the transcript of remarks in original Spanish by Peruvian President Ollanta Humala during a public dinner hosted by Americas Society and Council of the Americas.

****AS DELIVERED****

Public Dinner: Ollanta Humala, President of Peru

Welcome:
Susan Segal,
President and Chief Executive Officer,
Americas Society/Council of the Americas

Speaker:
President

Ollanta Humala of Peru

Location: New York City, New York

Time: 7:30 p.m. EDT
Date: Wednesday, September 22, 2011

 

PRESENTADORA: Para darle la bienvenida a su excelencia, Ollanta Humala, presidente de la Republica del Perú. Invito a pasar a la Señora Susan Segal.

Susan Segal: Señor Presidente por favor toma su asiento porque nadie va asentar antes de Ud. y su señora. Buenas noches. Y bienvenidos al Americas Society y Council of the Americas. Presidente Humala – es un honor tenerlo aquí en nuestra casa y su casa. Estamos muy contentos que Ud. hayas elegido asistir al Americas Society y Council of the Americas como parte de su primer visita a Nueva York. Y esperamos que esta no sea, o sea las primeras de muchos otros reuniones juntos. Antes de comenzar… [en ingles: I need my glasses] quiero dar una muy especial bienvenida a la primera dama por favor Nadine Heredia de Humala. A Rafael Runcagliolo, el ministro de relaciones exteriores. A Harold Forsyth, embajador del Perú de los EEUU. Y su señora Maria Veronica Sommer Mayer. Embajador Enrique Roman Morey, representante permanente antes las Naciones Unidos. Nuestra gran amigo Enrique Iglesias. Y también el ex-gobernador Bill Richardson. Bienvenidos. Quisiera muy especialmente agradecer a nuestros sponsors el AES Corporation, Barrick Gold Corporation, Citigroup, Chevron, Corporación América, NEC, Freeport-McMoRan Copper & Gold, Microsoft, y Pluspetrol. Señor Presidente – felicitaciones por su gran victoria electoral. Como todos Uds. saben el presidente fue elegido en el junio de este año y que inicio su mandato a impulsar una importante agenda para desarrollo y la inclusión social en el país. Otorgando un rol central a educación, salud, e infraestructura. Tengo entendido Señor Presidente de unas de sus gran inversiones es reducir drásticamente la pobreza en el país. Esto es un momento histórico para el Perú y su gente y el liderazgo y su energía del Presidente Humala asegura un futuro exitoso para el país. Otro vez, Señor Presidente, es un gran honor tenerlo aquí en su casa y damos una cálida bienvenida. Señor Presidente, Presidente Humala.

PRESIDENTE OLLANTA HUMALA: Bueno eh. Creo que tenemos, cuanto tiempo Susan? ¡Que considerada! Bueno, primero, quiero agradecerles su acogida, bastante amable, bastante cariñosa. Yo me siento casi ya al término de este periplo por las Naciones Unidas, por agendas bilaterales y reuniones con ustedes, me siento con la emoción de haber visitado y conocido amigos y amigas de países que muchas veces puede haber prejuicios, pero si no nos conocemos, no podemos eliminar estos prejuicios. Yo ya los eliminé.

Yo creo que hoy día el mundo tiene una oportunidad. Señalé, en una reunión previa, que siempre hemos llevado en alto valores como la libertad, la igualdad, y la fraternidad para la construcción de nuestras repúblicas. En el Perú también sucedió así, porque los padres fundadores de la independencia también hablaban de libertad, igualdad y fraternidad.

Sin embargo, hemos visto muchas veces que posiciones extremas sobre estos conceptos de libertad e igualdad han llevado al mundo a una serie de confrontaciones. Creo que nos falta todavía explorar el concepto y el valor de la fraternidad para la consecución de la paz.

Y en ese sentido Nosotros queremos participar en instancias internacionales como las Naciones Unidas, la OEA, UNASUR, y en todas aquellas en las que el Perú pueda participar como país. Somos parte de Latinoamérica. Pero el hecho de ser miembros activos de un bloque regional No creemos que a eso nos aislan de un mundo globalizado. Más bien, debe servir como parte de la plataforma de propuestas para integrarnos, para establecer relaciones con otros continentes y de esa manera conocernos más y fortalecer nuestras relaciones políticas, económicas, y comerciales.

Tengo poco tiempo como Presidente del Perú y también poco tiempo como político. Yo vengo de las eh, Yo soy por formación soy militar. Mi aspiración no era ser Presidente del Perú. Era ser Comandante General del Ejército Peruano. Las circunstancias me llevaron a esta situación. No sé cómo pero ahora estoy acá y pretendo hacerlo bien.

La carrera militar me enseñó a conocer mi país. Me llevó por distintos sitios de mi patria y a darme cuenta de que había cosas que no andaban bien. Como soldado he defendido a mi Estado, pero en muchos lugares veía que ese Estado no estaba. Yo llegaba y preguntaba ¿Dónde está el Estado que yo tengo que defender? Y no había Estado. Por lo tanto, eso me llevó a pensar que hay zonas del país donde probablemente la gente no sienta ni tenga el sentido de pertenencia con el país. Además de eso, creamos un conjunto de, un panorama de desigualdades como la que existe en el resto de América Latina. Nuestra región es una de las más desiguales del planeta y eso necesitamos cambiarlo. Por eso hablamos de la inclusión social.

La inclusión social, como lo he venido repitiendo en diversos foros, es hacer que el Estado, que está diseñado hoy día para servir solamente al 30% de su población, sirva y cumpla con el 100% de la población. La inclusión social es un proceso de transformación, una “Gran Transformación”. Por eso, yo digo que me siento exhausto de tanto homenaje todavía inmerecido. Yo quisiera estar así el último día de mi mandato, no el primer día. Y me sentiría más satisfecho si al término de mi mandato de cinco años, pudiera haber hecho una gran revolución con la educación, transformar la educación, cambiar la educación. Que la educación deje de ser un privilegio y pase a ser un derecho. Que deje de ser un instrumento de exclusión y se convierta en un instrumento de inclusión.

Cuando hablaba con un amigo, el ex Presidente Lula, coincidíamos que una gran transformación, una gran revolución, seguía que, después de nuestro mandato podamos lograr que un campesino, en un lugar recóndito del país, a las cinco de la tarde, pudiera tomar su cafecito viendo la puesta del sol, y que por su caño pudiera salir agua potable y que sus hijos estuvieran en la casa haciendo sus deberes escolares. Lograr eso, sería una gran revolución en mi país. Porque implicaría todo un trabajo estructurado de un Estado que debe llegar allí y hacer el saneamiento básico para poner el agua y desagüe. Implica llevarle electricidad allí, implica llevarle un buen café y que este campesino tenga los recursos para comprar su cafecito y que para ello no tenga que trabajar 18 horas al día sino que pueda disfrutar un poco de la vida.

Porque a veces, nos quejamos de que no tenemos tiempo. El tiempo muchas veces es el que nos domina en lugar de nosotros dominar el tiempo. Y al final, los años pasan, nos comienzan a salir canas, y decimos ¿Cuánto tiempo hemos pasado con nuestros hijos? ¿Cuánto tiempo en la vida nos dedicamos a disfrutar de una puesta de sol? Yo creo que no debemos perder eso. Todos somos seres humanos detrás de la corbata y la camisa. Somos seres humanos a los que se puede pellizcar y vamos a sentir el dolor. Y tenemos las mismas necesidades, las mismas aspiraciones y creo que ese es el mensaje de la inclusión social.

Para lograr que este campesino, en un pueblo como Atalaya, pueda hacer disfrutar un poco de la vida, debemos llevar el Estado allí. Para llegar a Atalaya, que está en la selva amazónica, desde la costa, hay que llevar el Estado transmontando los Andes a más 4,500, 5,000 o 6,000 metros de altura. Y descender nuevamente a la Amazonia. Esto implica que el Estado no debe sufrir del “soroche” (el soroche es el mal de altura). El Estado debe subir sin tener soroche y bajar y llegar donde está ese agricultor de Atalaya.

Y ¿Cómo uno percibe que el Estado está presente? Porque es la institución que norma la vida en una comunidad. Es la que brinda justicia, la que proporciona educación, la que brinda salud, la que pone la carretera, la que cuida el medio ambiente, la que da luz para que puedas salir en el medio de la noche, porque si no hay luz nadie sale. Y, de esa manera, hay que invertir mucho dinero para que el Estado pueda hacer estas actividades.

Para que el hijo de este campesino pueda hacer sus deberes hay que tener una escuela. Y también debe haber maestros calificados en esa escuela porque sino, ¿Quién le va a dejar los deberes? Y tenemos un problema entonces. La falta de escuelas rurales, la deficiente educación rural. Tenemos necesidades de más maestros. Pero, incluso, los maestros que tenemos están con sueldos bastante bajos que los desalientan. Los jóvenes que quieren ser maestros se desalientan. O en todo caso, le pagan tan poco que el joven maestro entiende que el Estado le está diciendo “Haz como que enseñas”. Haz figurativamente como que enseñas y te pago. Simplemente pide que se haga el gesto y no que verdaderamente enseñe. Y respecto del alumno el mensaje es “Haz como que estudias”. Porque es tan básico lo que te enseñan que, bueno, no te pueden exigir que salgas de allí a la universidad. Entonces, la educación tiene un precio que los pobres no pueden pagar.

Tenemos que resolver ese problema para que este chico, hijo de un campesino, pueda estar haciendo sus deberes a las 5 de la tarde. Pero a las 5 de la tarde, ya en la Amazonia oscurece un poco. Entonces, hay que ver el tema de la luz. Hoy día, en esta población muchos de ellos viven con lamparines o estos “petromats” que son alimentados por kerosene o alcohol. Y, obviamente, la gente no tiene tanta plata para pagar todos los días kerosene. Entonces, simplemente, hay días que usan la luz del sol y de la luna, nada más.

Necesitamos avanzar en el proceso de la electrificación rural. Y se puede hacer, sí se puede hacer. Pero lo que pasa es que como el Estado nunca ha llegado allí, no es rentable, dentro de las reglas del mercado, invertir en la electrificación rural porque la población no tiene mucha capacidad de gasto. Además, la población se ha venido poco a poco a la costa. Porque los jóvenes preguntan ¿Dónde está el Estado? ¿Quién lo ha visto? Y alguien le dice, “¡Yo lo he visto por Lima, por la costa lo ha visto, cerca del mar!” Entonces el joven apenas le ponen una carretera, agarra su mochila, se despide de sus padres y va a buscar su oportunidad en la costa.

Eso le paso a mi padre, porque mi padre viene de un pueblo del interior del país donde antes de hablar castellano, aprendió el quechua. Y como no había Estado allí tuvo que salir a la capital. Yo soy producto de esa decisión de mi padre. Pero no todos tienen la oportunidad de tener éxito en la capital. Porque en la capital hay mucha competencia y entonces tenemos un problema serio. Entonces necesitamos que la inclusión social resuelva el problema de la electrificación rural porque necesitamos también crear desarrollo en estas zonas del interior del país.

Fíjense, les doy un dato: de las reservas de agua dulce que tiene el Perú, que son los glaciares andinos, el 97% se está yendo a la zona de la Amazonia, a la cuenca de Atlántico. Y solamente el 1.7% de esa reserva de agua se va a la costa, a la cuenca del Pacifico. Sin embargo, en la Amazonia solamente vive el 29% de la población. Mientras que, en la costa, vive el 60% de la población. Entonces, tenemos una situación desigual porque en la Amazonia el agua sobra, mientras que en la costa el agua escasea y muchas personas tienen que vivir con cilindros de agua. Esto tiene que resolverse a través de este proceso que denominamos inclusión social.

Pero para que este señor tome su café a las cinco de la tarde, también necesitamos que tenga trabajo porque sino, no va a tener dinero. Entonces, hay que conseguir trabajo para este señor. El señor puede tener trabajo porque se dedica a la labor agrícola de la chacra. Pero ¿Cómo, si no hay mercado? Este señor no va poder vender sus productos. Entonces no va a poder comprar café porque él produce papayas o produce arroz, salvo que, a través del trueque, intercambie sus productos para conseguir café. Por lo tanto, necesitamos generar empleo en las zonas rurales. ¿Y de qué puede trabajar el señor? ¿Cómo podemos darle trabajo a este señor? Necesitamos crear una política agraria. Consolidar los mercados internos. Darle a la agricultura valor. Y de esa manera la actividad, el producto que él produce va tener un espacio en el mercado local y va tener dinero para comprar.

Como ven les estoy comentado sobre la tarea que tengo por delante. No para preocuparlos sino para que entienden también cuán complicado es llevar a cabo este concepto de la inclusión social y hacer que el Estado cumpla con todos.

¿Ahora qué papel tienen las inversiones? Es un papel fundamental. Porque necesitamos que haya movimiento en la economía. El Perú tiene recursos naturales, tiene muchos recursos naturales. Con 1.3 millones de kilómetros cuadrados, que es la superficie del territorio nacional, competimos en minería en producción de oro, plata, cobre, zinc, y molibdeno con países que tienen más de 8 millones de kilómetros cuadrados. Es decir, somos una potencia minera.

Pero no solamente eso. Gracias a la corriente fría de Humboldt tenemos una variedad de peces que permite, justamente, tener esa riqueza y convertirse, junto con el Mar de Japón, en uno de los mares más ricos del planeta. De otro lado, el Perú tiene una serie de microclimas y tiene más del 60% de su territorio en la Amazonia. Tenemos unas de las reservas de agua más importantes del planeta.

Las inversiones son necesarias. Pero necesitamos también acuñar e incidir en el concepto de responsabilidad social corporativa. Es un concepto que ya tiene sus añitos. Pero es un concepto que hay que tenerlo siempre presente. Porque, justamente, se requiere mantener un equilibrio entre lo que son las actividades extractivas y la conservación del medio ambiente.

Hoy día en el Perú hay más de 220 conflictos sociales, la mayor parte derivados del enfrentamiento entre las comunidades y las empresas, particularmente las mineras. Y hay que analizar este problema. Si ponemos el mapa de los yacimientos mineros y el mapa de la pobreza y lo ponemos juntos, casi en un 80% coinciden, y éste es un problema que tenemos que resolver. La mayor parte de estos conflictos es por el agua. Porque cada uno tiene un interés con el agua. ¿Y cómo vamos a resolver estos problemas? Primero, a través del diálogo. Por ejemplo, hoy día se aprobado en el Congreso un paquete legislativo que sustenta una nueva relación con el sector minero. Y a propósito de esto, quiero felicitar a las empresas mineras las cuales, a través del diálogo, han logrado ponerse de acuerdo con nuestro gobierno y entender que hoy día es necesario aportar más al Tesoro Público para que dichos recursos adicionales se destinen a gastos en infraestructura en las regiones pobres del país.

Esto va atenuar de una manera importante esa demanda de los pueblos del interior que dicen que el Estado no los toma en cuenta, que son ciudadanos de segunda categoría. Además de esto, hemos aprobado dentro del marco del Convenio 169 de la OIT, la ley de la consulta previa, que no es un derecho pero sí es un instrumento importante para tomar en cuenta la opinión de las comunidades. Además, estamos preparando un proyecto de ley sobre el ordenamiento territorial que permita a la propia población, de manera participativa, señalar qué áreas van a ser dedicadas a reservas ecológicas, que áreas van a destinarse a la minería, a la agricultura, a la industria, a la exportación, a zonas industriales, a zonas francas, etc.

Todas estas medidas van ayudar a reducir la conflictividad. Y, ¿Qué ganamos cuando reducimos la conflictividad? Paz social que es fundamental para que las inversiones no paguen un sobrecosto que es el que han venido pagando hasta el día de hoy. Porque llega una empresa a una comunidad pobre donde, de repente, hay un metal que explotar y como esa comunidad no ha visto el Estado, no conoce al Estadom sabe que existe la palabra Estado pero no sabe lo que significa, confunden a esa empresa con el Estado y demandan que le ponga carreteras, escuelas, postas médicas, etc. Y entonces los papeles, los roles se invierten entre el Estado y la empresa. Nosotros tenemos la voluntad política para ordenar que el Estado cumpla con lo que corresponde. Y que la empresa pueda dedicarse a lo que ellos saben hacer. Y de esta manera nos vamos a llevar bien.

Esto es importante para que la paz social en el país permita un mayor flujo de inversiones, que las familias se sientan tranquilas. Es por eso que el concepto de inclusión social no es simplemente una retórica. Es todo un compromiso con el país. Lo sabemos bien porque el Perú ya ha vivido etapas de bonanza económica. Hace muchos años que tuvimos el caucho que permitió a Henry Ford vender automóviles porque era la goma de las ruedas. Bueno, la zona donde se producía el caucho está en Iquitos en Loreto que es la Amazonia. Trajo mucha plata y hubo crecimiento económico, hubo bonanza económica. Eso sirvió para que en Iquitos su alcalde trajera al arquitecto Eiffel a fin que construyera una pileta en la plaza y una casa de metal. No contento con eso, el mismo alcalde trajo a Enrico Caruso para cantar y seguramente hizo unas otras cosas más. Cuando terminó el caucho, ya no vino ni Eiffel ni Caruso. Y nos dimos cuenta que nos habíamos quedado sin ningún recurso y que la explotación de ese recurso había generado el genocidio de dos comunidades: los Boras y los Huitotos que prácticamente ya no existen en nuestra Amazonia.

Ya conocemos el crecimiento económico. Lo que no conocemos es como emplear sabiamente, juiciosamente, sensatamente esta oportunidad para lograr el desarrollo. Los “cocachos”, con el golpe de haber aprendido de ya en el pasado nos ha costado de no tener recursos y de no tener educación. Hoy en día, como lo dije al principio, la revolución en el Perú empieza con la revolución educativa. Que todos los jóvenes tengan la oportunidad. No solamente los que nacen en la capital sino todos deben tener acceso a una educación de calidad. Es la mejor inversión y estoy seguro que todos coincidimos en eso. Quien no invierte en la educación de sus hijos. Un padre, una madre puede sacarse un pan de la boca para darle a sus hijos una mejor educación.

Cuando uno busca un carro busca precios muchas veces, el más barato. Cuando uno busca un colegio busca el colegio más caro, el colegio con mayor prestigio. ¿Por qué si uno lo sabe, no lo conoce el gobierno? Los ministros son padres de familia también y deberían saberlo. Lo que pasa es que en el Perú lo que habido hasta nuestro gobierno -y por eso queremos marcar la diferencia-, es vivir de una matriz primaria exportadora de venta de recursos naturales. No es importante la educación porque hay mano de obra barata. Y, por lo tanto, la educación se convertió en un gasto y no en una inversión.

Hoy día, reconocemos que todos los recursos naturales que tenemos y que se exportan pagan sus impuestos menos el talento e inteligencia de los jóvenes que salen del país en busca de una oportunidad porque no la encuentran en su país. Esto es el fenómeno de los emigrantes que van, en condiciones ilegales y otros en condiciones legales, a conquistar el mundo como dicen ellos. Ya como no podemos conquistar nuestro país, vamos a conquistar el mundo. Así los señalan. Y ese talento lo estamos perdiendo porque en los países de origen no se crean las oportunidades para que estos jóvenes puedan desarrollar sus talentos y capacidades y generar riqueza en el país.

Estos son algunos conceptos de lo que llamamos inclusión social. Es el compromiso que tenemos, como lo dije al principio, con los padres fundadores de la independencia, rescatar la república sobre la base de valores morales y no sobre intereses particulares. Esto es lo que yo propongo. Para eso he llegado al gobierno y espero, dentro de estos cinco años, poder cumplirlo. Es un proceso largo. No digo que en cinco años se pueda cambiar todo. No. Es como el nacimiento de una criatura que dura nueve meses y no debe durar ni más ni menos – nueve meses. Igual estos procesos. Si algo he aprendido en esta vida política corta es el tener paciencia, el tener tolerancia. Es lo que hemos aprendido, como nosotros decimos, a golpes. Mi origen es la carrera militar, no la universidad. Tengo una maestría en ciencias políticas pero mi verdadera universidad de la política ha sido la práctica. Y en la práctica hacer política me ha costado juicios, denuncias penales, calumnias, muchas veces la soledad cuando uno está perdiendo y los amigos cuando uno gana. Así es la vida, ¿no?

Y ahora, en esta época de crisis, en esta época de tormenta, una tormenta casi perfecta que se ha originado en el norte, queremos ver a los amigos del Perú. Creo que más rentable es salir e invertir en Perú que en Grecia. Que me disculpen si hay un griego acá. Las condiciones están claras. Mi gobierno es un gobierno que respeta lo que firma. Un gobierno que ha puesto un marco de estabilidad macroeconómica para dedicarnos a lo social. Para llevar al Estado a donde no se imaginan, hasta la frontera más recóndita del país. Ese es mi trabajo y tengo la fuerza y la vitalidad para recorrer mi país nuevamente como lo hice cuando yo era un soldado y durante la campaña electoral.

Muchas gracias a todos de ustedes.

SUSAN SEGAL: En primer lugar quiero agradecer mucho el Presidente por sus comentarios. Yo creo que, por mi parte, fueron muy sinceros y transparentes. Yo creo que todos nosotros entendemos bien lo que está pensando. Yo creo que con el aplauso sabe usted que todos estamos de acuerdo. Entonces, muchas gracias por la sinceridad de sus palabras. El Presidente me ha dicho que está dispuesto a responder algunas preguntas. Si alguien tiene una pregunta por favor identifíquense.

PREGUNTA 1: Señor Presidente muchísimas gracias por visitarnos. Si me permite por favor no tengo preguntas sino que quisiera hacer llegar las ideas educativas que hace tiempo hemos tenido en Holanda. Cuando, algún día, usted tenga tiempo, le agradeceríamos que nos permita exponerlas.

PRESIDENTE HUMALA: Claro que sí. Gracias.

PREGUNTA 2: Muchas gracias Presidente Humala por su discurso. Me llamo Carola Sandit y trabajo en Credit Suisse aquí en Nueva York. Bueno, estuve recientemente de visita en Lima, siempre es un placer estar allá, y una cosa que me llamó la atención es que al hablar con unos empresarios de Lima veo que a pesar de todas las señales muy claras tanto en lo que respecta a su gabinete, como a algunas de las principales medidas que ya ha tomado, existe todavía algo de escepticismo acerca de su compromiso con las actuales políticas económicas a largo plazo. Yo le quería preguntar ¿qué le diría usted al empresariado peruano, a los inversionistas acá para dar un poco más de confianza a mediano plazo que en los cinco años de su gobierno van a mantener estas políticas?

PRESIDENTE HUMALA: Bueno yo le diría para comenzar que yo no pido ni espero que me regalen la confianza. Solamente lo que pido es tener la oportunidad para ganármela. Nada más. Y lo que hago lo hago con acciones más que con palabras y estamos trabajando con un gabinete en el cual tenemos gente de diversos sectores. También es importante tener en cuenta que entidades como el Banco Central de Reserva y el Ministerio de Economía están siendo conducidos por profesionales que han trabajado en el gobierno anterior, al cual hemos criticado duro. Yo creo que es importante saber y reconocer las cosas buenas. Las cosas malas hay que corregirlas. Entonces, estamos tomando una serie de medidas, cumpliendo la palabra que hemos ofrecido.

El programa, por ejemplo, de Pensión 75 es un programa social que entrega una pensión solidaria a familias de extrema pobreza que no tuvieron la oportunidad de cotizar a un sistema pensionario porque eran agricultores, empleadas domésticas, etc., Son trabajadores que no están en planillas, no facturan, no tributan. Son sectores de alta informalidad en el Perú pero que trabajaron, tienen más de 75 años y que viven muchas veces en situaciones muy precarias. Ya hemos aprobado el proyecto de ley que ha sido enviado al Congreso. Esperemos que en 15 o 20 días podamos ya estar aplicando Pensión 75.

También, hemos cumplido con la ley de la consulta previa que fue otro compromiso con el país. Hemos cumplido también con establecer una mejor relación con el sector minero. Estamos ampliando el programa Juntos, que es un programa social similar al programa Bolsa Familia de Brasil. Entonces estamos cumpliendo en pocas semanas compromisos que hemos asumido con el país. Espero que estas sean buenas señales que demuestran que decimos es lo que hacemos.

PREGUNTA 3: Gracias. Sobre los programas sociales. Soy Ariana Roles, del Equity Sales en Citigroup. Sobre los programas sociales que son unas de sus grandes ideas, creo que la preocupación es cómo se van a financiar los programas como Pensión 75 o los programas de cunas. Si podría dar más detalles en ese respeto.

PRESIDENTE HUMALA: Claro que sí. Hoy día el Perú tiene una fortaleza económica. Tenemos un nivel de endeudamiento relativamente bajo del 21% o 20% con respecto al producto bruto interno. Tenemos reservas internacionales solidas, tenemos un nivel bajo de inflación. Tenemos un crecimiento económico con un promedio de 7 a 8% durante ya casi una década. Este año hemos estimado que será el 6%. Y sabemos que el próximo año la crisis va a llegar de todas maneras a Latinoamérica. Pero estos programas se están financiando exclusivamente con recursos del tesoro público. Tenemos un superávit fiscal y están perfectamente financiados estos programas. Los aportes adicionales que se han conseguido por parte del sector minero, van a ir a obras de infraestructura pública. Lo que son carreteras, puertos, aeropuertos, escuelas, hospitales, etc., en las zonas del interior del país.

Ahora bien, además de esto les quiero señalar que nuestra visión de los programas sociales es transformarlos en una política social. Es por eso, que hemos aprobado la ley de creación de Ministerio de la Inclusión y el Desarrollo Social, el cual va a permitir concentrar los principales programas sociales en un sólo sector. De tal forma que tengan la importancia que no se le ha dado hasta ahora. Muchos de los programas sociales estaban distribuidos en diferentes sectores. Muchas veces para un ministro su problema principal no era el programa social. Su problema principal era la normatividad y otras temas que tenía que resolver. Entonces, no le daban la importancia al programa social o simplemente no se preocupaban de que, posiblemente, muchos programas sociales. Se traslapaban uno sobre el otro. O sea que había una persona que podía estar en un programa social y en otra mas y en otra mas y hay otros que no estaban en ninguno. Y por eso estamos creando este ministerio que va concentrar los programas sociales fundamentales. Lo que queremos también, como parte de esta política social, es decir ya no tanto con una responsabilidad diluida en los sectores sin ninguna responsabilidad del gobierno. En tercer término, nuestra ambición es que sean programas ya no de primera generación, que son fundamentalmente asistencialistas. Queremos programas de segunda generación, que sean programas productivos. Es decir que las muletas que yo le pongo a una persona sean por un tiempo hasta que le permita caminar. Esta es nuestra idea.

MS. SEGAL: Una pregunta más porque el Presidente tiene que comer.

PREGUNTA 4: Muchas gracias Señor Presidente. Soy Andrea Cánepa. Primero que nada le quiero decir que vengo escuchando a Jefes del Estado todo el día de ayer y hoy. Y este discurso ha sido el más honesto y más inteligente que he escuchado. Le felicito mucho por eso. Se nota que realmente le importa mucho nuestro país y se nota con la honestidad en como habla de nuestros problemas. Mi pregunta se refiere a la inclusión social, no sólo al nivel general sino al nivel del gobierno. En otros gobiernos se ha visto que grupos como los pueblos indígenas, como los jóvenes que vienen con mucha energía con mucha experiencia académica y profesional, con muchas ganas de mejorar el país porque ellos mismos son los que más sienten los problemas, tratan de llegar al gobierno con estas ideas y con estas energías pero muchas veces no pueden por la burocracia. Querría saber si en su gobierno va a haber un plan para incluir a esos jóvenes, jóvenes que se quedaron en Perú o jóvenes -como usted estaba describiendo- como yo, que tuvieron que salir para tener esa educación al nivel internacional porque las puertas se nos cerraron en casa. Si va haber una oportunidad para nosotros de regresar y aportar todo lo que hemos aprendido afuera en beneficio de nuestro país que es lo que más queremos. Gracias.

PRESIDENTE HUMALA: Muchas gracias. Primero, tal vez digo algo que es un poquito duro. Sobre todo para las personas de mi generación y generaciones de más edad. Lo digo con el mayor respeto, pero creo que las generaciones que han administrado el país no lo hicieron bien. Creo que el país ha perdido oportunidades importantes y hoy en día heredamos una serie de problemas que pudieron haberse solucionado en su momento. Hay otros problemas que son estructurales.

Yo tengo 49 años y no sé si estoy en la línea de ser joven o viejo, no sé donde estoy. A veces por la carga me siento viejo y a veces por la ganas de vivir me siento joven. En realidad no estoy muy seguro lo que yo soy, en cuanto a qué generación pertenezco. Pero es verdad, los jóvenes tienen hoy día un rol en el país empezando porque son el 55% - 54% de la población peruana.

En segundo lugar porque son los que pueden poner también honestidad a las cosas. Y no digo que el resto no sea honesto sino que los jóvenes tienen la carga idealista. En el Perú hay un refrán que dice: el que de joven no fue comunista y de viejo no hizo plata, es un tonto. Como diciendo que de joven uno tiende a ser idealista y de viejo uno es más pragmático.

Por el tema de los migrantes nosotros lo que estamos haciendo, por ejemplo, en Argentina es un convenio de banco a banco. El Banco de la Nación del Perú y el Banco Público de Argentina para establecer una tasa fija de cobro para las remesas que envían los peruanos que están en el extranjero a su patria. Porque muchas veces se arman grandes negocios con lo que envían los peruanos a los inmigrantes, los jóvenes, a su país de residencia. Porque el que va a trabajar afuera lo hace con la expectativa de remesar algo, de enviar algo a su hermano, a su familia, para la universidad de su hermana, para el segundo piso de la casa, comprar un taxi, etc. Entonces, sobre eso les caen estas empresas pequeñas o grandes que muchas veces juegan con los intereses del costo del envío del dinero.

En segundo lugar lo que estamos planteando es una data de todos los migrantes que tenemos afuera y hacerlos sujeto de crédito para los programas de vivienda que se están construyendo en el país. De tal manera de establecer con ellos una posibilidad de que pueden retornar al país con una alternativa económica y no como simplemente hacerle favor al país.

En tercer lugar, lo que estamos haciendo es variar la distribución del Presupuesto de la República. Hoy día el sector de educación ha aumentado un 30-35% su presupuesto tradicional. De esta manera, con esta inyección que hemos hecho al sector de educación, lo que vamos a hacer es fortalecer la educación en las universidades, en las escuelas. Estamos creando un programa que se llama Beca 18 que es un programa para que a los mejores alumnos de los colegios públicos se les pueda otorgar becas a fin que tengan asegurada su educación superior.

Estamos estructurando un filtro para darle calidad a la educación, para que los títulos a nombre de la Nación realmente valgan. Porque ahora muchas veces estos títulos los dan instituciones que no tienen ningún control de calidad. Estamos estableciendo una relación con las universidades, promoviendo acuerdos entre los gobiernos regionales y el gobierno central para que los centros universitarios puedan adaptarse a las necesidades de cada región. Tenemos casi 90 universidades en el Perú. Y hay proyectos para más 450 universidades. Es decir universidades no faltan. El problema es la calidad de la educación en las universidades y eso tenemos que resolverlo. Queremos hacer una alianza estratégica entre la universidad que pone la inteligencia y el talento en los jóvenes, los gobiernos subnacionales que son los gobiernos regionales o municipios que tienen el dinero y el sector privado que tiene las necesidades por resolver.

Hay que hacer que las universidades tengan sus laboratorios de investigación científica o tecnológica, que puedan resolver los problemas de las diversas regiones. Hay regiones que son agrícolas, hay otras que son mineras, hay otras que son exportadoras, otras que son turísticas, etc. Allí deben entrar a tallar las universidades para resolver los problemas de cada región. En este sentido, nosotros sí tenemos presente a los jóvenes.

Además un mensaje de importancia para los jóvenes fue que en nuestra lista parlamentaria le dimos el número 3 a una joven profesional que gracias a esa ubicación, hoy día es una las más jóvenes congresistas del país y ojalá lo haga bien. Muchas gracias.

Susan Segal: Con eso yo quiero, yo creo que queremos dejar al Presidente comer. Deseo agradecer otra vez su presencia, su presentación tan excelente. Y solamente quiero decir 3 cosas más. Primero, olvidé mencionar a Roberta Jacobson quien es la Secretaria de Estado Asistente para Asuntos del Hemisferio Occidental. Roberta bienvenida. Señor Presidente yo quiero decirle que no solamente ha tenido como público a las 150 personas aquí presentes sino que su presentación también ha sido transmitida en vivo por internet. Entonces, tenía usted a mucha gente creo yo, alrededor del mundo en América Latina, los EEUU, y probablemente en Europa y Asia, mirando su presentación, la misma que va estar también en nuestro sitio web. Y por fin, me gustaría también agradecer a Randy Melci y a todos en su equipo por el trabajo maravilloso que han venido haciendo durante toda la semana para hacer posible esta cena hoy. Mis últimas palabras para usted, Señor Presidente, decirle que admiro mucho que pueda usted hablar sin un papel. Es increíble. Eso es todo. Al final de la cena vamos hacer un toast, un brindis. No tengo vino en este momento, entonces muchas gracias, coman y disfruten.
 [en ingles: Enjoy the evening. Thank you very much.]

(END)

Related

Explore