Desde que asumió la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner se revela la preocupación puesta en favor del empleo, los derecho humanos, la salud, la ciencia y otros temas que encuentran un correlato directo con las actividades que la Argentina desarrolla en el plano externo.
“Nuestras posturas son claras en temas como la no proliferación, la reformulación de los organismos de alcance mundial.Trabajamos para que América sea una zona de paz con economías sustentables con inclusión social que conviven entre sí.”
Con respecto a organimos como UNASUR el Canciller destacó la importancia como instancia de negociación para resolver conflictos. Argentina tiene peso y cuenta con la responsabilidad institucional de ejercer la secretaría. Interesa una política integrada con el MERCOSUR coherente con el desarrollo de cada una de sus naciones.
La Cancillería argentina impulsa la estrategia de abrir y consolidar mercados externas. Para 2010 se preven 1200 acciones de promoción en los cinco continentes.
Durante el primer semestre de este año las exportaciones argentinas totales resultaron 18% mayores que en el período anterior. Se destaca especialmente el desempeño de las manufacturas industriales. Hoy la Argentina se encuentra más integrada al mundo.
Las políticas basadas en el tipo de cambio, el papel del Estado, y varias medidas de tipo social ha permitido posicionar a la Argentina en la comunidad americana. Existen desafíos a resolver en conjunto: lograr un crecimiento fuerte que sólo se logrará desarticulando la red de intereses mezquinos que han impedido el logro de dichos objetivos. Regulación agencias calificadoras de riesgo, fondos buitres, son algunos desafíos.
Luego de la reestructuración de la deuda, son los fondos buitres los que no han aceptado los términos propuestos porque su estrategia es esencialmente judicial. Además de perjuicios directos se perciben situaciones inequitativas para los inversores. Algunos inversores no calificados pierden dinero.
Respecto a las agencias calificadoras de riesgo, existe injusticia cuando las calificaciones dependen de si se pagan o no los honorarios. Esto se podría calificar a través de agencias neutrales, financiadas por emisión de deuda. En particular se debe atender la calificación de deuda soberana que sufren esos ratings.
Las agencias calificadoras deberían asumir responsabilidades ya que inciden en los costos que asumen esos países al contraer deuda.
Otro punto de importancia se refiere al secreto bancario y a manejos de las entidades financieras.
