Débora Giorgi, Ministro de Industria de la Nación.
Argentina forma parte de ese grupo de países emergentes en donde se percibe un gran crecimiento de la economía. Se han producido cambios estructurales en la dinámica de inversión, cambios que no van a dar marcha atrás. La inversión que se realizó transformó el aparato productivo, haciendolo más competitivo y eficiente, significando también una mejora en el trabajo y en la distribución del ingreso.
Entre 2006 y 2008 la inversión tuvo un crecimiento de 22% de expansión. Esto dio como resultado una tasa de inversión superior a la registrada en los años previo llegando finalmente a 23.1% en 2008, la más alta desde los 80, y un 28% mayor al promedio de las décadas del 80 y el 90. Esta inversión tuvo la mayor participación en varias décadas, de un elemento esencial, del equipo de producción.
Este crecimietno fue del 30% por año, alcanzando una participación del 10% del PB. Se recuperó el rol insustituible de la inversión pública, que superó los niveles de la década del 80, pero no desplazó a la inversión privada. La inversión pública representó en el 2002 0, 7 de ese pobre valor. En el 2009 fue 4, 9% del producto.
Sobre los cambios estructurales, a diferencia de los 90, en el período 2003-2010 las fusiones y adquisiciones sólo representaron el 5% de la inversión extranjera directa. El sostenido incremento de la rentabilidad registró un 9, 2%.
El cumplimiento de todas las deudas, el fortalecimiento del mercado regional ampliado, y otras variables caracterizan los esfuerzos que se están realizando con el objetivo de que desaparezcan las volatibilidades.
Las grandes oportunidades de la Argentina vienen de países emergentes como China y otros países del Sudeste Asiático. Estos gigantes han estado entre los principales centros de atracción de inversiones, al tiempo que sus empresas comenzaron a expandirse a nivel mundial, configurando un nuevo orden mundial.
“Tenemos un mercado regional muy atractivo, recursos humanos altamente calificados, con un gran espíritu emprendedor, por lo que las preferencias de Argentina en el mercado de Latinoamérica deben ser privilegiadas. La expansión reciente que ha mostrado la inversión, demuestra que estas oportunidades no son desaprovechadas”
